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Estudio ampliado del modelo de Tirkkonen-Condit: la estructura textual argumentativa

 

 Eduardo Ochoa Hernández

Editor: Coordinación de Innovación Educativa
Facultad de Químico Farmacobiología
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
17 de Julio de 2009, Morelia, Michoacán. MX
Registro: CONDIT09-A

Documento de apoyo para el Seminario Taller: Profesor Escritor.

 

Es importante remarcar el hecho de que Tirkkonen-Condit es la única autora que establece un vínculo especial entre la secuencia problema-solución y el discurso argumentativo. La autora cree que la secuencia problema-solución, por sus características cognitivas, se acerca más a la argumentación que a ningún otro tipo de texto y para afirmar esto se basa en los trabajos de Kummer (1972)[1].

 

Kummer sugiere que la argumentación puede describirse como un tipo específico de proceso cognitivo “problema-solución” (PS), porque el emisor de un texto argumentativo (E) asume que su interlocutor (I) parte de una postura inicial opuesta a la suya con respecto a un tema concreto (situación no deseada = PROBLEMA). Por lo tanto, el objetivo de (E) es cambiar la posición inicial de (I) y hacer que se aproxime a la suya (situación deseada = SOLUCIÓN). Este objetivo se logra a través de una serie de subobjetivos: los argumentos que forman una argumentación. Así pues, Tirkkonen-Condit define un texto argumentativo de la siguiente manera:

 

“An argumentative text can be described as a sequence in which the structural units situation, problem, solution and evaluation can be identified. There are specific ‘slots’ in the text for the initial, undesirable state - the problem - and for the final, desirable state - the solution. The evaluation slot is reserved for the evaluation of the conjectured outcome of the suggested solution. The situation slot is reserved for background material, i.e. facts and views intended for the orientation of H (hearer) to the problem area.“ (op. cit. p.30).

 

Mientras que Hoey estudia la realización de la secuencia PS en multitud de textos cortos, Tirkkonen-Condit analiza dicha secuencia en solamente  artículos científicos de bastante extensión y complejidad temática. En definitiva, Tirkkonen-Condit (1985)[2], basándose en Kummer, asume que existe un vínculo de carácter cognitivo entre la secuencia problema-solución y la argumentación y así, diseña un método de análisis de la estructura textual argumentativa fundamentado en la identificación de la secuencia problema-solución, que ella hace equivalente a la superestructura de un texto argumentativo, y que valida a partir del análisis de textos completos. Creemos que el trabajo de Tirkkonen-Condit tiene una gran potencialidad para formar profesores y estudiantes escritores, pues está diseñado específicamente para describir la organización global de textos argumentativos científicos. Además, también apoyamos la creencia de que existe un vínculo cognitivo entre la secuencia problema-solución y la argumentación, lo que nos da el respaldo teórico suficiente para afrontar el análisis de textos en base a la identificación de la secuencia PS. Sin embargo, asumimos que puedan existir distintas realizaciones lingüísticas de dicha secuencia, en función de las variables de género, subgénero y registro, y otros factores contextuales.

 

Sin embargo, para nosotros uno de los problemas fundamentales del trabajo de Tirkkonen-Condit es su concepción estructural y formalista del lenguaje, cercana a la gramática y la lingüística del texto, que entiende que los textos exhiben una estructura global convencionalizada y reconocida por los miembros de la comunidad de profesionales.

 

A nuestro modo de ver, este enfoque no nos permitirá describir de una forma adecuada las características discursivas de nuestros textos. Nosotros partimos de una concepción funcional del lenguaje, que entiende que los profesionales hacen un uso estratégico del mismo en función de sus necesidades comunicativas y que, por tanto, está más cercana a las posiciones de que defiende Hoey[3],[4],[5]. Hoey afirma que los textos exhiben un modelo de organización global, pero que dicha organización no tiene el estatus de estructura porque no es posible predecir combinaciones entre unidades retóricas. Por tanto, prescindiremos del término superestructura para referirnos a la secuencia problema-solución como un posible tipo de organización discursiva en la ciencia, que puede realizarse sola o en combinación con otros modelos de organización discursiva (pregunta-respuesta; general-particular, etc.). Hoey afirma que “although there is no limit to the number of possible patterns of organization, the relations of which they are made up are strictly finite” (op. cit. p. 29) y eso es lo que estudiaremos a través de un análisis de argumentativos. Puesto que las diferentes realizaciones de la secuencia problema-solución responden a diferentes maneras de argumentar por parte de los escritores de nuestros textos en función de una serie de variables sociales y contextuales, creemos que es más apropiado hablar de "estrategias textuales" que de "reglas".

 

Por todo lo expuesto anteriormente, entendemos que el método de Tirkkonen-Condit puede ser complementado y mejorado por otros trabajos posteriores de una orientación más funcional y discursiva. Entre ellos se encuentra un trabajo muy interesante que enmarcaremos en la línea funcional del análisis de la estructura de textos: la Teoría de la Estructura Retórica (RTS), desarrollada por Bill Mann, Sandra Thompson y Christian Matthiessen en el Instituto de Ciencias de la Información de la Universidad del Sur de California[6],[7],[8]. La RST se ocupa de caracterizar cuáles son las relaciones semánticas que se establecen entre las diferentes partes de un texto escrito. Dichas relaciones pueden ser de dos tipos, paractácticas e hipotácticas. Las paratácticas, también llamadas multinucleares, se establecen entre dos elementos de igual importancia, denominados núcleos, y son: SECUENCIA (Sequence), LISTA (List), CONTRASTE (Contrast), REFORMULACIÓN (Restatement) y UNIÓN (Joint). En cuanto a las hipotácticas, se establecen entre un núcleo y uno o varios elementos subordinados, denominados satélites y tienen como función ampliar, facilitar o hacer más aceptable la información proporcionada en el núcleo. Mann y Thompson caracterizan las siguientes relaciones entre núcleo y satélite: ANTÍTESIS (Antithesis), CAPACITACIÓN (Enablement), CONCESIÓN (Concession), EVIDENCIA (Evidence), FONDO (Background), JUSTIFICACIÓN (Justify), MOTIVACIÓN (Motivation), PREPARACIÓN (Preparation), RESUMEN (Summary), ALTERNATIVA o ANTI-CONDICIONAL (Otherwise), CAUSA INVOLUNTARIA (Non-volitional cause), CAUSA VOLUNTARIA (Volitional cause), CIRCUNSTANCIA (Circumstance), CONDICIÓN (Condition), CONDICIÓN INVERSA (Unless), ELABORACIÓN (Elaboration), EVALUACIÓN (Evaluation), INTERPRETACIÓN (Interpretation), MÉTODO (Means), INCONDICIONALIDAD (Unconditional), PROPÓSITO (Purpose), RESULTADO INVOLUNTARIO (non-volitional result), RESULTADO VOLUNTARIO (volitional result), y SOLUCIÓN (Solutionhood).

 

 

Si bien esta teoría se desarrolló con el fin último de crear un generador automático de textos, en la actualidad es reconocida por todos los miembros de la comunidad científica, independientemente de su uso computacional. Somos conscientes de que existen claras diferencias entre el método de caracterización de la estructura global de textos argumentativos de Tirkkonen-Condit, diseñado a partir del análisis de sólo textos científicos, y la Teoría de la Estructura Retórica, proyectado para abordar el estudio de la organización textual de todo tipo de textos a partir del análisis de una muestra amplia y variada de textos completos. Sin embargo, también existen muchos puntos en común:

 

1. Ambos métodos entienden que el texto es una secuencia de oraciones y grupos de oraciones que están interrelacionadas funcionalmente en una estructura jerárquica.

2. Ambos métodos tienen presente al lector. La RST postula dos tipos de relaciones: aquellas que enlazan semánticamente partes del texto, y las que establece el autor para que el lector u oyente haga algo, llamadas relaciones presentacionales.

3. Ambos métodos están a hombros de los mismos gigantes, tal como reconocen sus creadores: Longrace, Van Dijk, Hoey, Grimes, etc. Por ejemplo, las relaciones retóricas descritas en Mann y Thompson son una ampliación de las ya caracterizadas por Grimes, que, en definitiva, son en las que se basa Tirkkonen-Condit.

 

Tirkkonen-Condit es consciente de que la secuencia PS se da en todo tipo de textos, no sólo en la argumentación[9]. Sin embargo, ella mantiene como hipótesis principal de su trabajo que la secuencia problema-solución, por sus características cognitivas, se acerca más a la argumentación que a ningún otro tipo de texto. Tirkkonen-Condit está convencida de que cuando el análisis de la secuencia PS en un texto argumentativo se hace en combinación con el análisis interaccional de dicho texto, los datos que se obtienen permiten caracterizar lingüísticamente la estructura PS argumentativa y diferenciarla de la que aparece en otros tipos de textos.

 

Para identificar el valor interaccional de cada acto comunicativo y los grupos de frases que forman cada uno de los componentes de la secuencia PS en los textos, Tirkkonen-Condit utiliza la técnica de preguntas o la simulación de un diálogo entre escritor y lector, que es una forma metafórica de representar la organización textual que ha sido aplicada por un buen número de investigadores[10],[11],[12],[13]. Tirkkonen-Condit entiende que cada una de las partes que componen un texto es la respuesta del escritor a una serie de preguntas imaginarias que le hace el lector del mismo y que, la mayoría de las veces, permanecen implícitas en el texto. Abordando el análisis de un monólogo como si fuera un diálogo con un lector imaginario, el autor identifica una serie de patrones de organización textual que surgen como resultado de la interacción entre el lector y el escritor en los textos argumentativos escritos que analiza.

 

En resumen, Tirkkonen-Condit desarrolla un método basado en varios tipos de análisis: el análisis interaccional, la secuencia PS, los tipos de oraciones predominantes, los tipos de macroproposiciones, la selección temática y los análisis de macroestructuras. Este método permite describir los componentes de la estructura PS y su organización jerárquica en cualquier texto argumentativo.

 

A continuación, analizaremos el modelo de análisis diseñado por Tirkkonen-Condit detalladamente. Comenzaremos describiendo las unidades de análisis que utiliza para cada tipo de estudio.

 

 

Unidades de análisis: el acto comunicativo, el minitexto y las unidades globales

 

Como ya hemos dicho, basándose en la descripción de la estructura global de los textos argumentativos auténticos, Tirkkonen-Condit desarrolla un método para la descripción de la estructura textual argumentativa. Para ello, adopta tres tipos diferentes de unidades de análisis. Como veremos, cada una de ellas opera a un nivel organizativo distinto dentro del texto.

 

La primera de ellas es la noción de acto comunicativo. Aunque el término tiene su origen en la teoría de los actos de habla, el autor quiere evitar la denominación acto de habla, demasiado vinculada, según ella, al discurso oral. Además, Tirkkonen-Condit busca una unidad de análisis que aúne la descripción del acto ilocutivo con la perspectiva social por la cual la misma unidad es vista como un acto interaccional, que le viene dado por las relaciones que establece con los otros actos que le circundan y lo caracterizan. En otras palabras, una unidad de análisis que le permita hacer explícita la interacción en el discurso y para ello recurre a algunos de los estudios existentes hasta 1985 en el área del análisis del discurso que incorporan la noción de acto de habla a la descripción contextualizada. Estos son: el sistema de categorías para el análisis del discurso en el aula propuesto por Sinclair y Coulthard (1975)[14], la clasificación de actos ilocutivos en el discurso argumentativo de Aston (1977)[15] y el modelo de análisis del discurso oral de Edmonson.

 

Sinclair y Coulthard, en su libro The English used by teachers and pupils1 (1975), analizan el discurso en el aula y para afrontar dicha tarea desarrollan una serie de categorías de análisis que siguen muy de cerca las categorías de la teoría de la gramática diseñadas por Halliday (1961)[16] y que son presentadas en escalas de rangos. En la tabla siguiente se puede observar mejor la relación entre los niveles de la gramática, el discurso y la organización no lingüística:

 

El supuesto básico en una escala de rango es que la unidad de un rango dado consiste en una o más unidades del rango inferior y se combina con otras unidades del mismo rango para formar una unidad de rango superior. Así, en el discurso que tiene lugar en el aula, el nombre de la unidad de más alto rango corresponde a un evento lingüístico complejo llamado lección, que a su vez consiste en una o más transacciones.

 

La unidad más pequeña es un acto del discurso, que corresponde aproximadamente a la unidad cláusula en el nivel de la gramática y se describe en términos de su función en el discurso, es decir, según el uso que el hablante le dé en un momento determinado. Según Sinclair y Coulthard, los actos discursivos son normalmente equivalentes a una oración independiente más proposiciones subordinadas, pero también pueden corresponder a una palabra o a un grupo de ellas. Sin embargo, conscientes de la falta de correspondencia absoluta entre forma gramatical y función discursiva, es decir, entre claúsula y acto, Sinclair y Coulthard intentan compensar incorporando a su propuesta dos nuevos conceptos: situación y táctica. Sinclair y Coulthard lo justifican así: “(...) la estructura gramatical no es suficiente para determinar cuál es el acto discursivo que una unidad gramatical concreta realiza – uno necesita tener en cuenta la información situacional relevante y su posición en el discurso”. Un acto discursivo se realiza en el contexto de la situación. La situación incluye todos los factores relevantes en el ambiente, convenciones sociales, y la experiencia compartida por los participantes, mientras que la táctica, por su parte, tiene que ver con los modelos sintagmáticos del discurso: es la manera en la que los elementos se relacionan entre ellos en el discurso. La función de estos dos elementos según Sinclair y Coulthard es la siguiente:

In grammar we classify an item by its structure; from the relative position of subject and verb we label a clause declarative, interrogative or imperative. In situation we use information about the non-linguistic environment to reclassify items as a statement,question or command. We need to know what has happened so far in the classroom, what the classroom contains, what the atmosphere is like, but given such detailed information we can make a situational classification of even an isolated clause. However, the discourse value of an item depends on what linguistics items have preceded it, what are expected to follow and what do follow. We handle such sequence relationships in tactics”.

 

El modelo de Sinclair y Coulthard tuvo en su momento gran difusión entre la comunidad científica, aunque también ha sido duramente criticado[17]. Además, la mayoría de los intentos por aplicar este modelo al análisis del texto escrito han fracasado, debido fundamentalmente a que se ha tomado el texto escrito como si fuera un monólogo[18].Aunque las reflexiones de Sinclair y Coulthard son muy relevantes para el trabajo de Tirkkonen-Condit, ésta destaca entre los autores de este campo que más influyen en su estudio el modelo de análisis del discurso oral de Edmonson (1981) y las consideraciones críticas que éste hace sobre el modelo de Sinclair y Coulthard, entre otros. También Edmonson busca reconciliar la noción de una unidad de habla como acto discursivo con la perspectiva por la cual la misma unidad de habla interacciona con los otros actos que le circundan. Sin embargo, a diferencia del modelo de Sinclair y Coulthard, Edmonson no ve la necesidad de analizar situación y táctica como dos factores distintos, sino complementarios. Para Edmonson, “A verbal act which realises anelement of interactional structure is a communicative act. In other words, a communicative act is both an interactional and an illocutionary act”. Así pues, un acto comunicativo tiene dos valores que se complementan: uno es, claramente, su valor ilocutivo, que corresponde a la categoría de situación, y el otro es su relación funcional con los demás actos ilocutivos, es decir, su valor interaccional, que corresponde a la táctica. Este planteamiento teórico ya había sido puesto en práctica unos años antes por Aston que en su análisis de los actos de habla asertivos en el discurso argumentativo ya distingue entre el valor puramente ilocutivo del mismo y su valor interaccional, es decir, las relaciones que mantiene con los actos que le rodean.

 

El doble valor de esta unidad de análisis defendido por Aston y Edmonson constituye uno de los pilares fundamentales del método de Tirkkonen-Condit para el análisis de la estructura textual argumentativa. La diferencia entre la propuesta de Tirkkonen-Condit y los trabajos de Aston y Edmonson es que la autora no sólo atribuye un valor interaccional al acto comunicativo, sino también a las otras dos unidades de análisis utilizadas en su método: el minitexto y las unidades globales. La interacción de las tres unidades en un texto argumentativo no sólo le proporcionará información muy específica y detallada a todos los niveles de la estructura textual del mismo, sino que revelará aspectos de la interacción implícita entre el lector y el escritor.

 

En resumen, para Tirkkonen-Condit, un texto consiste en un número indeterminado de actos comunicativos jerárquica y funcionalmente relacionados. La unidad más pequeña en la que un acto comunicativo puede realizarse es una oración. Un acto comunicativo tiene dos valores: uno es su valor propiamente ilocutivo, y el otro es su valor interaccional.

 

La segunda de las unidades que Tirkkonen-Condit utiliza es el minitexto. Ante la constatación de que un texto puede estar formado de varias secuencias PS situación – problema – solución – evaluación interrelacionadas, el autor diseña una unidad que le permita describir cada una de estas secuencias como una parte del texto.

 

Así, un minitexto es la unidad más pequeña de la estructura de un texto en la que se manifiesta la secuencia situación – problema –solución - evaluación, o, al menos, el componente problema, ya que para Tirkkonen-Condit, los otros componentes son opcionales.

 

Según el autor, puede darse equivalencia entre un acto comunicativo y un minitexto y también hay cierta correspondencia entre los párrafos y los minitextos, aunque ésta no parece ser una relación muy consistente: “there is always a paragraph boundary where there is a minitext boundary, though in addition there are other paragraph boundaries. This means that there is a certain harmony between paragraphing and aspects of the interactional and PS structure”.

 

El análisis empírico de los  textos que forman la muestra de Tirkkonen-Condit revela que se puede avanzar hacia el componente solución de diferentes maneras. Por ejemplo, el primer texto está formado por una sola secuencia PS y, por tanto, no se aborda la solución al problema hasta el final del texto, sin embargo, está compuesto de varias secuencias PS y, en consecuencia, se aborda la solución casi desde el principio del texto. Tirkkonen-Condit denomina la primera tendencia estructura de bloque (blocklike) y la segunda, estructura de ola (wavelike).

 

·        Estructura de bloque: en esta tendencia los componentes de la secuencia PS aparecen en orden canónico, es decir, uno detrás del otro.

 

·        Estructura de ola: en esta tendencia se dan varias secuencias PS en el texto.

La caracterización de estas dos tendencias permite constatar a Tirkkonen-Condit que la secuencia situación – problema – solución – evaluación no se manifiesta siempre de forma lineal ni completa. Por ejemplo, Tirkkonen-Condit constata que no todos los textos argumentativos avanzan hacia el componente solución de la misma manera, pero la autora no profundiza en el tema y únicamente nos ofrece una explicación intuitiva sobre este fenómeno: “(...) this difference may be attributable to different assumptions about shared knowledge concerning the existence and background of the problem and the nature of the solution”.

 

Pasemos a la tercera y última unidad de análisis: la unidad máxima global. Tirkkonen-Condit comprueba en su análisis que cada uno de los minitextos que forman los dos textos analizados mantiene relaciones retóricas de parataxis o hipotaxis con los demás minitextos. Esto lleva a la autora a caracterizar tres unidades máximas globales para el análisis de todos los textos: Iniciación, Elaboración y Conclusión. Cada una de ellas consiste en uno o más minitextos. La Iniciación y la Conclusión están en la parte más alta de la jerarquía, mientras que la Elaboración está subordinada a las dos anteriores. En términos de contenido, Iniciación y Conclusión proporcionan información general sobre el texto, mientras que Elaboración proporciona los detalles.

 

La Unidad de Iniciación se parece al componente Situación de la secuencia PS, aunque hay diferencias notables entre las dos: por ejemplo, el componente Situación inicia una secuencia que constituye un minitexto, mientras que la unidad global de Iniciación inicia una secuencia que constituye un texto. Además, según Tirkkonen- Condit, la unidad de Iniciación funciona como resumen de todo el texto, mientras que el componente Situación no es el resumen del minitexto. En palabras de la propia autora:

 

“The situation in a minitext is stated only to be problematized, whereas the initiation unit of a text is more independent. After reading the initiation unit the reader knows roughly what the writer wishes to present as a problem and possibly the kind of solution which is being recommended.”.

 

La unidad global de Elaboración desarrolla el problema y su solución presentados en las unidades globales de Iniciación y Conclusión respectivamente, proporcionando información más específica sobre los mismos. En términos dialógicos, la unidad global de Elaboración responde a la pregunta imaginaria del lector ¿Puedes darnos más detalles/ejemplos de esto?. Un texto puede contener más de una unidad global de Elaboración. Cuando se da este caso, como ya veremos más adelante, mantienen entre ellas relaciones retóricas de ADICIÓN, manifestación de la relación retórica neutra más general de la RECOPILACIÓN[19].

 

Por su parte, la unidad global de Conclusión establece una relación retórica de GENERALIZACIÓN o CONCLUSIÓN con la/s unidad/es global/es de Elaboración que la preceden, puesto que según la autora responde a las preguntas imaginarias del lector ¿Qué generalización podemos derivar de lo dicho anteriormente? o ¿Qué conclusión podemos extraer de lo dicho anteriormente? y aparece marcada lingüísticamente en sus textos por conectores como in a word, all in all, in summary o to summarize.

 

En definitiva, Tirkkonen-Condit diseña tres unidades de análisis en su método: el acto comunicativo, el minitexto y las unidades globales. Un acto comunicativo se realiza gramaticalmente en una oración, uno o varios actos comunicativos forman un minitexto y uno o varios minitextos forman las unidades globales máximas que estructuran un texto argumentativo. A partir del estudio de los minitextos en su muestra, la autora evidencia la existencia de un componente estratégico en la producción argumentativa de los escritores a través de la caracterización de las estructuras de bloque y de ola. Según la autora, el uso de una u otra tendencia podría depender de los presupuestos y las asunciones de las que parte el autor del texto con respecto al tema que se trata. Pasemos ahora a describir qué clasificación de actos ilocutivos propone Tirkkonen-Condit en su método.

 

Actos ilocutivos

 

Como ya hemos dicho antes, una parte fundamental del modelo de Tirkkonen- Condit consiste en analizar el valor ilocutivo de las diferentes unidades de análisis que la autora propone. Para ello, la autora identifica cuál es el acto ilocutivo en cada unidad de análisis e interpreta su valor en función del tipo de oración en el que aparece (afirmación, pregunta u orden). La caracterización del valor ilocutivo de las diferentes unidades de análisis ayuda a Tirkkonen-Condit a determinar el tipo de interacción escritor-lector que se produce en los textos de su muestra. En este sentido, la autora parece coincidir con la filosofía expuesta por Bash y Harnish cuando afirman[20]:

 

“Types of ilocutionary acts are distinguished by types of illocutionary intents. Since illocutionary intents are fulfilled if the hearer recognizes the attitudes expressed by the speaker, types of illocutionary intents correspond to types of expressed attitudes. (...) To express an attitude in uttering something is, in our conception, to intend that the hearer take one’s utterance as reason to believe one has the attitude. (...) Individuating communicative illocutionary acts in terms of expressed attitudes leaves ample room for a rich diversity of act types. In most cases the speaker expresses not only his own (putative) attitude toward the propositional content but also his intention that the hearer form a corresponding attitude. For example, to inform someone of something is not only to express a belief in it but also to express one’s intention that the hearer believe it. ”

 

Cuando la unidad de análisis que se analiza está formada por más de una oración, el analista determina cuál es el acto ilocutivo dominante, es decir, cuál es el que predomina en las frases superiores jerárquicamente en cada unidad. Para realizar este trabajo, Tirkkonen-Condit se basa en las aportaciones de la teoría de los actos de habla Austin[21], Searle[22]. El emisor de la proposición simplemente repite la aserción de otra persona con las mismas palabras a través de marcadores lingüísticos como According to X, As regards X, etc. Si, por el contrario, no hay una referencia específica a una fuente, se utilizarán otras expresiones como It is recognized that..., It is frequently claimed that..., It has been said that..., Studies have shown that..., y As is well known... Aston afirma que “(...) whether a representative counts as a statement or an assertion in argumentative discourse has clear and extensive links with the lexico-grammatical system through which modality is expressed”. Así, una afirmación está ligada a la “modalidad objetiva”, mientras que las aserciones están ligadas a la “modalidad subjetiva”, realizada a partir de la presencia de verbos modales y expresiones evaluativas[23]. En otras palabras, Aston establece una correlación entre afirmaciones y verdades objetivas, por un lado, y aserciones y verdades subjetivas, por otro, en un continuum al que subyace la distinción tradicional entre hechos y opiniones.

 

En cuanto a los actos ilocutivos directivos, Tirkkonen-Condit amplía la clasificación de Edmonson y los clasifica en cinco categorías: peticiones (requests), sugerencias (suggestions), propuestas (proposals), recomendaciones (recommendations) y advertencias (warnings). Todas estas categorías se definen en base a quién tiene que realizar el acto y a quién interesa que ese acto se realice o no:

 

·         Peticiones: el emisor del mensaje le pide al receptor del mismo que realice una acción que beneficia al primero.

·        Sugerencias: similar a la petición, pero la realización de la acción por parte del receptor del mensaje no beneficia al emisor, sino al receptor del mismo.

·        Propuestas: el emisor del mensaje desea que el receptor del mismo crea que está a favor de la realización de una acción por parte de los dos y en beneficio de los dos.

·         Recomendaciones: el emisor del mensaje desea que el receptor del mismo crea que está a favor de la realización de una acción por parte de una tercera persona en beneficio del emisor, el receptor y la tercera persona.

·         Advertencias: el emisor del mensaje desea que el receptor del mismo crea que está a favor de la no realización de una acción por parte de una tercera persona en beneficio del emisor, el receptor y la tercera persona.

 

Como ya hemos adelantado, Tirkkonen-Condit se basa en las subclasificaciones de Aston y Edmonson para realizar el análisis de los actos ilocutivos en su muestra de textos. Fruto de este estudio, la autora hace algunas puntualizaciones y modificaciones. En lo que respecta a la sub-clasificación de actos asertivos, Tirkkonen Condit constata que es muy difícil distinguir entre afirmaciones y aserciones fuera de textos concretos porque los actos asertivos forman un continuum que va de una total implicación por parte del emisor del mensaje hasta una total objetividad. Por otro lado, asegura que la categoría de actos asertivos, concebida por Searle y desarrollada por Aston para el análisis de textos argumentativos es demasiado genérica, y, por tanto, poco operativa para el análisis empírico. Ésta es la razón por la que la autora propone una nueva subcategorización de los actos de habla ilocutivos asertivos en la que estos forman un continuum. Además, añade una sub-categoría más a las ya señaladas por Aston: las aserciones basadas en conocimiento compartido. Así, la clasificación de actos ilocutivos que la autora propone en su modelo de análisis de textos argumentativos es la siguiente:

 

·        Aserción: acompañada de JUSTIFICACIÓN. Según Tirkkonen-Condit, las aserciones en la argumentación van seguidas típicamente de una justificación, puesto que “the production of a justification in itself signals the fact that the writer is proposing or claiming the validity of the proposition rather than taking the reader’s belief in it for granted”.

·        Aserciones indirectas con referencia específica a la fuente (en el futuro, AA+) (Reported assertion including a specific reference to source): el emisor de la proposición reproduce una aserción, haciendo referencia específica a la fuente de la que procede.

·        Aserciones indirectas sin referencia específica a la fuente (en el futuro, AA-) (Reported assertion including a nonspecific reference to source): el emisor de la proposición reproduce una aserción, sin hacer referencia específica a la fuente de la que procede.

·        Aserciones basadas en conocimiento compartido (en el futuro, ACC) (Shared-knowledge assertion): Incluyen expresiones evaluativas o otras marcas lingüísticas de aserción, pero no va acompañado de una justificación, porque el emisor del mensaje apela a los conocimientos y valores que cree que comparte con el receptor del mismo.

 

Afirmación.

 

Sin embargo, a pesar de todo lo dicho anteriormente, la autora distingue entre afirmaciones y aserciones como categorías discretas en su muestra, ayudándose de la presencia de marcadores lingüísticos, verbos modales, expresiones evaluativas y JUSTIFICACIONES, que, según la autora, señalan la presencia de aserciones. En sus dos textos, Tirkkonen-Condit constata la presencia mayoritaria de aserciones sobre las afirmaciones distribuidas de la siguiente manera: en el componente situacion, predominan las afirmaciones; en los componentes problema y evaluación, sin embargo, dominan las aserciones, aserciones indirectas y aserciones basadas en el conocimiento compartido. En otras palabras, el escritor alude a verdades objetivas y después da su opinión sobre las mismas.

 

En cuanto a la clasificación de actos ilocutivos directivos, Tirkkonen-Condit constata que en su muestra de textos hay mayoritariamente recomendaciones, seguidos de propuestas y advertencias, que aparecen localizados casi siempre en el componente solución. Además, la mayoría de los actos ilocutivos directivos analizados por la autora son indirectos, puesto que aparecen en forma de oración declarativa, en vez de en forma imperativa, pero sin embargo, tienen una función directiva, que es la de “to cause action or a change of approach on the part of the reader or third parties”. De los resultados se deduce que el grado de implicación personal del autor en los textos analizados por Tirkkonen-Condit es mínimo y que apenas “fuerza” al lector a realizar ninguna acción, ni sólo, ni con la cooperación del escritor, aunque la realización de la misma sería beneficiosa tanto para el emisor como para el receptor del texto e incluso para terceras personas. Según la autora, esto se debe a que “(...) the writers count on a considerable overlap of the readership and third parties. The journal Current History will be read by historians and The Ecologist by planners and evironmentalists. Also, both journals are read by potential pressure groups of third parties. Thus recommendations that involve third parties also involve the reader.”.

 

Además de oraciones declarativas, que son mayoritarias en los textos de Tirkkonen-Condit, la autora también encuentra oraciones interrogativas, preguntas que formula el autor del texto con diferentes propósitos discursivos. En su muestra de textos, Tirkkonen Condit encuentra algunos ejemplos de interrogantes que se plantea un lector imaginario y a los que el escritor da una respuesta:

 

(1) (...)  “Why has this amenity consumer oriented approach been perpetuated at

government level, and not been supplanted by a widely accepted, rigorous political

analysis, as has ocurred in sociology and economics?” The answer is obvious...

 

En la mayoría de los ejemplos que Tirkkonen-Condit encuentra, las preguntas funcionan como ejemplificaciones, es decir, como preguntas que se hace en voz alta el propio escritor para ilustrar lo que acaba de decir, y, según la autora, en estos casos, la fuerza ilocutiva de las preguntas es afirmativa, como en el ejemplo que exponemos a continuación:

(2) (...) “The first level at which historians, trained in traditional history, approach women’s history is by writing the history of ‘women’s worthies’ or ‘compensatory history’. 11 Who are the women missing from history? Who are the women of achievement and what did they achieve? The resulting history of ‘notable women’, while significant and interesting in itself, must not be mistaken for ‘women’s history’. ...”

 

En resumen, Tirkkonen-Condit se inspira en las clasificaciones de actos ilocutivos de Aston y Edmonson para abordar el análisis de sus textos argumentativos. Fruto de este análisis, la autora hace su propia clasificación de actos, con algunas modificaciones con respecto a sus predecesoras. Lo innovador de su propuesta es que, al contrario que la de Aston y Edmonson, se basa en el análisis de textos completos, mientras la clasificación de Aston se basa en el análisis de ejemplos concretos y la de Edmonson es una propuesta teórica, sin comprobación empírica.

 

Además, el análisis combinado de actos ilocutivos y tipos de oraciones ayuda a la autora a determinar el grado de imposición que el escritor pretende ejercer sobre el lector en el texto, lo que evidencia el tipo de interacción que se produce entre el escritor y el lector en cada uno de los textos de la muestra.

 

Pasemos ahora a analizar el valor interaccional de las unidades de análisis descritas en el modelo de Tirkkonen-Condit.

 

Relaciones retóricas

 

Como ya adelantábamos, uno de los análisis que Tirkkonen-Condit lleva a cabo en su estudio es la descripción de las relaciones jerárquicas que se establecen, no sólo entre los actos comunicativos que forman el texto, sino también entre los mismos componentes de la secuencia PS, los minitextos y las unidades globales que forman un texto argumentativo. Para llevar a cabo el análisis de la estructura interaccional de un texto, Tirkkonen-Condit se basa en la clasificación de las relaciones retóricas propuesta por Grimes, que establece tres tipos generales de relaciones semánticas en el discurso:

 

1. Aquellas que organizan el contenido del discurso. Éstas pueden ser relaciones LÉXICAS (entre léxico a través de roles semánticos) y RETÓRICAS (entre proposiciones a través de relaciones retóricas).

2. Aquellas que relacionan lo que se ha dicho con lo que se va a decir: relaciones de COHESIÓN.

3. Aquellas que expresan la perspectiva del hablante sobre lo que se está diciendo: relaciones de DISTRIBUCIÓN (Staging).

 

Para estudiar la estructura jerárquica de un texto, Grimes esboza seis posibles relaciones retóricas entre predicados: una paratáctica, la de RESPUESTA (response), cuatro hipotácticas, la de EVIDENCIA (evidence), EXPLICACIÓN (explanation),  ESPECIFICIDAD (specificity), y EQUIVALENCIA (equivalence), y una neutra, la de RECOPILACIÓN (collection), que puede establecer relaciones de coordinación o  yuxtaposición indistintamente.

 

Tirkkonen-Condit afirma que la relación retórica de RESPUESTA no sólo se establece entre los componentes problema y solución, sino también entre los componentes situación-problema y solución-evaluación, aunque la relación mutua entre solución y evaluación no es, sin embargo, tan estrecha como la que existe entre situación y problema y entre problema y solución. En cualquier caso, el modelo retórico RESPUESTA no explica las relaciones dentro de cada uno de los componentes y entre los minitextos. Así pues, basándose en el trabajo de Grimes, Tirkkonen-Condit identifica varios tipos de relaciones retóricas entre las diferentes partes del texto. Éstas son: SITUACIÓN (Situation), EVALUACIÓN (Evaluation), SOLUCIÓN (Solution), JUSTIFICACIÓN (Justification), EXPLICACION (Explication), CONCLUSIÓN (Conclusion), GENERALIZACIÓN (Enlargement), ELABORACIÓN (Elaboration), EJEMPLIFICACIÓN (Ejemplification), META-AFIRMACIÓN (Metastatement), REFORMULACIÓN (Reformulation) Y ADICIÓN (Adition). Además de todas éstas, Tirkkonen-Condit señala la unidad máxima de Iniciación como otra relación retórica en sí misma. A continuación describiremos una a una dicha relación retórica y las ilustraremos:

 

SITUACIÓN: su función es la de señalar hechos y circunstancias que sirven cómo marco al lector para entender la información que se le presentará después. En los ejemplos que encuentra Tirkkonen-Condit en sus textos, un acto comunicativo que funciona como SITUACIÓN tiene la fuerza ilocutiva de la afirmación, inicia un texto o un minitexto y va seguido de una EVALUACIÓN NEGATIVA, que es el acto comunicativo que inicia el componente problema y con la que mantiene una relación jerárquica de coordinación.

 

EVALUACIÓN: Según Tirkkonen-Condit, la EVALUACIÓN “(...) expresses the writer’s view of the desirability, relevance, interest, importance, truth, etc.”. En su estudio, hace una distinción entre EVALUACIÓN y EVALUACIÓN NEGATIVA. La EVALUACIÓN NEGATIVA es un acto comunicativo que inicia el componente problema y que tiene como función evaluar negativamente los hechos y circunstancias que se han presentado en la situación precendente. En la muestra de textos de Tirkkonen-Condit, un acto comunicativo que funciona como EVALUACIÓN NEGATIVA tiene la fuerza ilocutiva de la aserción (aserción, aserción indirecta o aserción basada en el conocimiento compartido), aparece a menudo señalada por la presencia de una conjunción adversativa como yet/but/however, etc. y responde a las preguntas imaginarias del lector ¿por qué me estás diciendo todo esto? o ¿qué me quieres decir con esto? La relación de jerarquía de la EVALUACIÓN NEGATIVA con los otros actos que la rodean, como la SITUACIÓN o la SOLUCIÓN, es de parataxis.

 

SOLUCIÓN: un acto comunicativo que funciona como SOLUCIÓN propone recomendaciones para resolver un problema. En los ejemplos que encuentra Tirkkonen-Condit en sus textos, un acto comunicativo que funciona como SOLUCIÓN tiene fuerza ilocutiva directiva y su relación sintáctica con los actos que la circundan, como el PROBLEMA o la EVALUACIÓN, es de coordinación. La SOLUCIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de una conjunción causal como therefore, so etc. o verbos modales como must y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿cuál es tu propuesta de solución con respecto al problema que has planteado?.

 

JUSTIFICACIÓN: un acto comunicativo que funciona como JUSTIFICACIÓN da razones que justifiquen la información dada en el acto comunicativoinmediatamente anterior. Según Tirkkonen-Condit, los ejemplos de relaciones de JUSTIFICACIÓN entre actos comunicativos son manifestaciones de la relación retórica hipotáctica de EVIDENCIA, que revela la razón de que un hecho se produzca: The bridge is out; I saw it fall. Una JUSTIFICACIÓN sigue siempre a un acto con la fuerza ilocutiva de una aserción, al que está subordinado y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿en qué te basas para afirmar esto? Según la autora finesa, “this is a question which challenges the writer’s opinion and makes it necessary for the writer to defend it, to justify it with evidence. By means of justification, the writer convinces the reader and brings him to the ‘desired position’ in which he accepts the writer’s thesis.”.

 

EXPLICACIÓN: un acto comunicativo que funciona como EXPLICACIÓN proporciona al lector las causas que explican la información expuesta en el acto comunicativo inmediatamente anterior, al que está subordinado. Una EXPLICACIÓN nunca sigue a un acto comunicativo con fuerza ilocutiva asertiva y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿por qué? o ¿cuál es la causa de esto.

 

CONCLUSIÓN: un acto comunicativo Z que funciona como CONCLUSION concluye el razonamiento formado por un acto X con una fuerza ilocutiva de afirmación o de aserción que aparece justificado o explicado por un acto previo Y

En palabras de Tirkkonen-Condit, “The preceding act provides the fact (the reason) which justifies the assertion, or it provides the fact (cause) which explains the proposition stated in the conclusion”. La CONCLUSIÓN es un acto superior jerárquicamente a los actos comunicativos que le circundan y aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de conjunciones como thus, in conclusion, to sum up, therefore, as a result, in a word, all in all, in summary, to summarize, etc. y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿qué conclusión derivas de todo lo dicho anteriormente?.

 

Según Tirkkonen-Condit, algunos casos de CONCLUSIÓN entre actos comunicativos son manifestaciones de la relación retórica de EVIDENCIA y otros lo son de EXPLICACIÓN, otra de las relaciones retóricas hipotácticas descritas por Grimes que revela la causa de que un hecho se produzca your perpetual motion machine won’t work because of the law of the conservation of energy .

 

GENERALIZACIÓN (ENLARGEMENT): Un acto comunicativo que funciona como GENERALIZACIÓN generaliza la información dada en otro acto de habla anterior. No hay relación causa-efecto entre los dos actos, como en el caso de la CONCLUSIÓN. En los pocos ejemplos encontrados por Tirkkonen-Condit en sus textos, un acto comunicativo que funciona como GENERALIZACIÓN normalmente tiene la fuerza ilocutiva de la afirmación. Además, según Tirkkonen-Condit, las relaciones de GENERALIZACIÓN entre actos comunicativos son manifestaciones de la relación retórica hipotáctica de ESPECIFICIDAD, que describe una relación general-particular entre actos comunicativos: I heard a flock of birds flying south - geese  Así pues, el acto comunicativo que contiene información más general es siempre superior jerárquicamente a los actos comunicativos que lo circundan y que expresan información más específica. La GENERALIZACIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de conjunciones como thus y all in all, entre otros, y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿qué generalización se puede hacer de lo dicho anteriormente?.

 

ELABORACIÓN: La función de la ELABORACIÓN es aquella de detallar o especificar la información general dada en otro acto comunicativo previo al cual está subordinado:

 

La ELABORACIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de conjunciones como in particular y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿puedes darme más detalles sobre lo que acabas de decir?.

 

Tirkkonen-Condit sugiere la EJEMPLIFICACIÓN como una subcategoría de la ELABORACIÓN. La EJEMPLIFICACIÓN proporciona un ejemplo de la proposición expresada en el acto comunicativo anterior. Como la ELABORACIÓN, el acto de EJEMPLIFICACIÓN está subordinado al acto comunicativo inmediatamente anterior. La EJEMPLIFICACIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de conjunciones como for instance o for example. Según Tirkkonen-Condit, las relaciones de ELABORACIÓN (incluyendo la subcategoría EJEMPLIFICACIÓN) entre actos comunicativos también son manifestaciones de la relación retórica de ESPECIFICIDAD.

 

META-AFIRMACIÓN (METASTATEMENT). Al contrario de las anteriores, ésta no se deriva de las relaciones retóricas de Grimes, pero es bien conocida por otros autores, como Sinclair y Coulthard  y por Aston . Para Tirkkonen-Condit (1985), un acto comunicativo, llamémosle Z, que funciona como META-AFIRMACIÓN hace explícita la relación entre el acto que le sigue, el acto Y, y el que le precede, el acto X, al cual está subordinado:

 

Acto X

 

 


Acto Z (META-AFIRMACIÓN)

Acto Y

 

A su vez, el acto Z es jerárquicamente superior al acto Y. La realización lingüística de la META-AFIRMACIÓN varía según el tipo de relación que existe entre los actos que la META-AFIRMACIÓN quiere relacionar. En cuanto a su fuerza ilocutiva, según Aston, un acto comunicativo que funciona como una META-AFIRMACIÓN suele tener una fuerza ilocutiva compromisiva, aunque hay excepciones.

La META-AFIRMACIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por expresiones como: This is exemplified by the following: I will give you an example, Let us take an example, to understand why, I will discuss... y ... has expressed the following idea.

 

REFORMULACIÓN: La función de la REFORMULACIÓN consiste en parafrasear o reformular la información presentada en el acto anterior. La REFORMULACIÓN repite el acto ilocutivo del acto anterior, es decir, que la fuerza ilocutiva de un acto que reformula un acto comunicativo asertivo será también de aserción. Según Tirkkonen-Condit, la relación de REFORMULACIÓN entre actos comunicativos es una manifestación de la relación retórica hipotáctica de EQUIVALENCIA, por la que una información expresada por un acto A repite la información expresada por un acto B, que está subordinado al acto A: we planned to leave in May 1, the day of the spring celebrations. Según el mismo Grimes, “the subordinated information may present a different side of the thing referred to than the thing it is subordinated to. In reference, however, the two are the same”. La REFORMULACIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de conjunciones como in other words, indeed o in short y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿puedes decirlo con otras palabras?

 

ADICIÓN: Un acto comunicativo que funciona como ADICIÓN puede aparecer al lado de cualquier acto y adopta la función de ese acto con otros. Por ejemplo, si un acto con la función de SITUACIÓN va seguido de otra SITUACIÓN, la segunda SITUACIÓN se convierte en una ADICIÓN en relación a la primera. Según Tirkkonen-Condit, la relación de ADICIÓN entre actos comunicativos es una manifestación de la relación retórica más general de RECOPILACIÓN, una relación retórica neutra puede tener manifestaciones paratácticas o hipotácticas. Puesto que en el estudio de Tirkkonen-Condit las ADICIONES mantienen relaciones de coordinación con los actos que las preceden, la autora considera la ADICIÓN una relación retórica paratáctica. La ADICIÓN aparece a menudo marcada lingüísticamente por la presencia de conjunciones como in addition, moreover, also y likewise y responde a la pregunta imaginaria del lector ¿Hay algún otro ejemplo de lo que acabas de decir que quieras añadir?

 

En resumen, en este apartado hemos revisado someramente las principales características de las once relaciones retóricas que se establecen entre las diferentes unidades de análisis identificadas por Tirkkonen-Condit en sus textos, a saber, entre actos comunicativos, los diferentes componentes de la secuencia PS, los minitextos y las unidades máximas globales. Con excepción de la unidad global de Iniciación, los parámetros que hemos utilizado para caracterizar las restantes relaciones retóricas son:

 

·         El acto ilocutivo dominante (de los actos comunicativos superiores jerárquicamente).

·         Los marcadores lingüísticos de los que van acompañadas.

·         Su relación jerárquica con los actos comunicativos que le rodean: hipotáctica o paratáctica.

·         La pregunta imaginaria del lector a la que responde.

 

Referencias


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[3] Hoey, M.P. (2001), Textual Interaction, Londres, Routledge.

[4] Hoey, M.P. (2000), “Persuasive Rhetoric in Linguistics: A Stylistic Study of Some Features of the Language of Noam Chomsky”, en S. HUNSTON y G. THOMPSON (Eds.), Evaluation in Text: Authorial stance and the construction of discourse, pp. 28-37.

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http://148.216.10.86/condit.htm