CIE EXORDIO CERO MAYA LIBRO LIBRE HUATAPERA PROFESOR ESCRITOR
                          












 



 


     

 

 

 

 

 










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Tipología de un texto escrito

Aguilar G., Kenia; Ochoa, H. Eduardo;  Lara P., M. Elena;  Zamudio H, Nicolás; Juárez C., Gladys; Pérez R., Nadia; B. E. Barragán P.,  & Herrera A., Julio

Edu Cómputo A.C., UMSNH, ANUIES y SINED (2011).MX

Verba volant, scripta manent.”

 

El lenguaje y la experiencia humana siempre se encuentran presentes en la realidad de una lengua, donde por abstractas o particulares que puedan ser las operaciones de nuestros pensamientos se ven reflejados en la expresión lingüística. Porque justamente la lengua ha sido creada y tan utilizada por el hombre que hasta al mismo espíritu humano se ha entregado. Es decir, podemos definir a la lengua como esa herramienta extensa e inconsciente del ser, que se emplea para decir las cosas que pensamos y cómo las pensamos. Qué dilema al que se enfrenta la comunicación al tratar de entender los procesos tan distintos y abstractos que se realizan para poder transmitir algo, específicamente en el proceso de comunicación del ser humano, pero de esta manera damos cuenta de que el pensamiento y el habla, aunque sean distintas operaciones, en esencia hay una interacción fundamental y entrañable entre ellas para que la razón y el espíritu del ser se manifiesten.

Varias son las ambigüedades que puede presentar una lengua en su comprensión proporcionada, quizá por la naturaleza del mismo lenguaje. Sin embargo, analizando estos dos factores que se conjugan en la práctica y necesidad de la comunicación humana, se entiende a la lengua como la proveedora de los recursos para que el espíritu se exprese, ya que el pensamiento se manifiesta al materializarse mediante el enunciado; es la lengua su modelo de expresión y esta se va configurando hasta llegar a ser una totalidad que abarca toda realidad organizada del ser[1]. Así es como el pensamiento solo puede ser captado por medio de la lengua y la lengua solo puede existir con base en la organización y significación que le proporciona a los pensamientos en distintos signos y niveles.

Es indispensable hablar de la forma lingüística, la cual no solamente se aplica en la transmisión del mensaje, sino también como una condición para la realización del pensamiento. Pero el verdadero problema no se plantea en la comunicación del pensamiento, sino en la forma en la que las distintas disciplinas se encargan de estudiar las operaciones ya mencionadas. Posiblemente se deba a la precisión de las ciencias que no podemos entender ni reflexionar operaciones que de manera natural el hombre intuye para su orden y trascendencia. ¿Pero qué hacer para que el hombre deje ese orden sistematizado y ya dicho por reglas o estereotipos? El problema ha llevado a este ente “racional” a una zona de confort en donde la reglas y las determinaciones no lo hacen pensar, sentir, ni escribir sus adentros, su racionalidad, sus sensaciones. Y nos encontramos con una realidad llena de información, información superflua que vaga y no aterriza ya ni en los comentarios más simples de las personas.

Desde este lado y desde una perspectiva muy perspicaz me atrevo a fundir bases que toquen a la ciencia y al espíritu filosófico del ser, para que este despierte en el inmenso mar donde oscilan olas de pensamientos, formadas por la marea de donde deviene nuestra alma y que este constante y suave fenómeno penetre en la conciencia de todo ser, que quede escrito y recordado en cada mente que se atrevió a navegar en este mar de signos que nos regala la lengua en su bella expresión.

“El pensamiento no puede ser captado más que formado y actualizado en la lengua, ¿tenemos manera de reconocer al pensamiento caracteres que le sean propios y que nada deban a la expresión lingüística?”.[2] A esta proposición aseguro que se puede dar la conjugación entre las categorías que hace el pensamiento y de las que dispone la lengua. Recordemos que el mismo Aristóteles relaciona sus categorías ontológicas y las pone a disposición para que también sean categorías propias de la lengua. “Es lo que se puede decir lo que delimita y organiza lo que se puede pensar”[3]. La proyección conceptual de las categorías aristotélicas permite emitir un estado lingüístico, en donde la lengua va configurando las propiedades de las cosas reconocidas por el espíritu.

Obviamente el sentido de Aristóteles está encaminado en una Filosofía del lenguaje, pues hace un estudio externo, que considera al lenguaje como un objeto ya conocido y busca sus relaciones con otros objetos, este sería su principio de investigación. Para Émile Benveniste, uno de los primeros filósofos analíticos del lenguaje, el estudio de las relaciones intersubjetivas que tiene la lengua con otros objetos debe hacerse sin dejar de lado el estudio sistemático de filósofos del lenguaje anteriores y de propios lingüistas extremos en la estructura.

Pero estas relaciones que presenta la lengua con otros objetos esenciales del ser solo se manifiestan a través de la práctica de la lengua en su expresión y en la misma producción del lenguaje. El planteamiento es que si el hombre tiene la capacidad y la habilidad de realizar operaciones individuales, intimas y diferentes a las de los demás seres, me resulta incomprensible el por qué actualmente la expresión del lenguaje o la producción de la lengua resulta general, simple y hasta plagiada. Es por esta razón que el intento de mi trabajo no es una somera receta de cómo producir textos escritos en donde las palabras formen esas cadenas interminables de información. Se trata de una propuesta en donde los recursos lingüísticos sean el vehículo que exprese los pensamientos y los sentimientos más íntimos del escritor; donde el autor pueda ejercitar el raciocinio de una manera clara, precisa y bella.

No podemos seguir en la corriente atosigante de las experiencias comunes, claro es que nuestro tiempo corre sin fin y sin retorno. Pero nuestra vida nos proporciona esos puntos referenciales en donde nos situamos en una realidad que nos indica una experiencia suprema e individual muy distante a la realidad de la crisis de la generalidad y el bienestar abrumador, de seguir corrientes y no expresar la verdad de nuestra realidad particular.

Me es preciso señalar que una manera de perpetuar nuestros pensamientos es mediante el discurso escrito, el cual nos permite hacer de nuestras ideas un arte. Partir de la complejidad del pensamiento, tomar la especificidad de la lengua y expresar nuestra realidad desde la parte poética. Tomar este camino de una escritura; precisa, elevada, fina, particular, creativa… Es por esto que lo poético juega la parte más real y contundente del reino del ser, porque, de igual modo, la poética toma un lugar específico en el orden del ser.

Mediante estas ideas materializadas ya en las palabras, no pretendo instituir una nueva forma de escribir, solo quiero recordar que se puede hacer algo que hace muchos siglos ya se había hecho, que era la forma estándar de expresar los pensamientos y conocimientos en aquellas antiguas civilizaciones, pretendo que el ser de nuevo prenda su sentido y su intelecto, acompañados del arte; que justamente la armonía del espíritu del ser trascienda como está supuesto en nuestra humanidad en cualquier ámbito en el que este se presente. Ordenaré una tipología textual en donde el escritor muestra y comparte sus verdaderas ideas, mediante vehículos lingüísticos que llevarán a buen paradero la verdad de sus ideas.

“Lo que los hombres han hablado a lo largo de los siglos, se ha perdido. Pero la mayor parte de lo que han escrito si ha podido llegar a los posteriores…”

Emilio Lledó

  1. El texto escrito

Toda nuestra historia, nuestra cultura y la ciencia que poseemos dependen directamente de la creación y manipulación de algunas palabras esenciales de nuestra lengua. El hombre en su evolución comienza organizando su realidad por medio de palabras y estas a su vez van formando conceptos que amplían de igual manera al ente llamado, como al propio pensamiento humano. Es en el texto escrito donde las ideas se organizan rigurosamente; se estructuran y construyen los pensamientos humanos, siguen las reglas de la lengua y de la escritura. En este punto sabemos que el mensaje que transmite un texto escrito trasciende en el tiempo y el espacio, que tiene una complejidad explícita en donde los recursos sintácticos y de puntuación dan amplitud circuito comunicativo. La comunicación escrita está ligada con el raciocinio y la estructura formal de los pensamientos del hombre, a la vez esta se encuentra más estable al quedar plasmada y con menos rigor al cambio[4].

La importancia, pues, del texto radica precisamente en el hecho de que lo escrito, escrito queda; y es que se cuenta con la inapreciable ventaja de poder intentarlo una y otra vez, puliendo y retocando los borradores, hasta que el resultado corresponda fielmente a sus deseos.

El hecho de hablar puede equipararse a la primera aparición pública de un actor en teatro; si desempeña un papel bien o mal, no habrá manera de mejorarlo o enmendarlo y será juzgado conforme a esta única actuación; en cambio, el acto de escribir es como actuar para el cinematógrafo, donde se es posible filmar varias veces la misma escena hasta quedar satisfechos intérpretes y directores. Así es como cualquier escritor tiene la oportunidad para considerar la forma de expresión, analizar las cualidades o defectos de esta, y tratar de mejorarla.

 

Código escrito

La comunicación escrita es diferida (el momento en que el autor escribe y el lector recibe el mensaje no es simultáneo, puede incluso pasar mucho tiempo entre un proceso y otro).

Canal visual (el receptor lee el texto con la vista). El canal visual tiene una capacidad de transmisión de información superior al auditivo.

El receptor los percibe simultáneamente (visual y auditivo a la vez); este hecho implica diferencias en las estrategias de comprensión de los dos canales.

Comunicación elaborada. El emisor puede corregir y rehacer el texto, sin dejar rastros. El lector puede escoger cómo y dónde quiere leer el texto (en qué orden, la velocidad, etc.)

Comunicación duradera. Las letras se graban en un soporte estable y perduran. El escrito adquiere valor social de testigo y registro de hechos.

Utiliza pocos códigos no-verbales: distribución especial del texto, otros signos visuales. Alta frecuencia de referencia endofóricas (referidas al mismo texto): él, aquel, mío, algunos, etc. Utiliza relaciones formales: relativo, compuesto, participios latinos, tiempo futuro, etc. Uso frecuente de estructuras más complejas.

Fuente: Elaboración a partir de Pinales D.& Lagunas I.(2000)Comunicación oral y escrita. México: Trillas.

 

El texto escrito ya designado como un posible texto visual, auditivo o mixto que emerge de una situación e intención comunicativa. El texto puede no tener una extensión fija; puede ser lo mismo una palabra o un libro, siempre y cuando sea íntegro y posea sentido, coherencia y adecuación.

La integración de un texto se da cuando no falta ninguna información para ser comprendido; tiene un sentido si sus distintos elementos tienen significado dentro de una determinada situación comunicativa. La coherencia se va a manifestar por las interrelaciones de todas las partes del texto, mediante diferentes mecanismos.

Es así que un texto escrito, sobre todo en un área del conocimiento, es adecuado cuando reúne las siguientes características:

·         Presenta un esquema de desarrollo apropiado.

·         Contiene información que es necesaria y pertinente.

·         El léxico y la sintaxis son acorde con la intención comunicativa.

 

Tanto para el profesor como para el estudiante, el texto escrito debe resultar una obligación y tarea cotidiana, para que esta llegue a aplicarse con facilidad y precisión. Los trabajos de este tipo tienen como principal objetivo el perfeccionamiento de las habilidades pertinentes para la obtención y comunicación del conocimiento. El gran valor en el que se basa esta actividad consiste en dar cuenta de que el pensamiento crítico se forma a partir de la búsqueda, sistematización y análisis, reflexión, crítica y razonamiento de la información.

Pero la elaboración no debe basarse en la copia de fragmentos y la inclusión de las ideas. El pensamiento crítico se obtiene con la búsqueda, el estudio y la reflexión sobre los datos que se obtienen de la tarea de la investigación. Estas acciones, en su conjunto, nos llevan a valorar el conocimiento adquirido y emitir juicios sobre él. Pretender llegar al objetivo del aprendizaje, de la asimilación de conocimientos, es lo que al ser humano le da como resultado un raciocinio concreto de su realidad.[5]

¿Cómo lograr que el profesor escritor y el alumno transiten de la copia incoherente de fragmentos de libros a la búsqueda de respuestas formuladas por ellos mismos? Las respuestas avenidoras serán el producto de sus propias inquietudes, después de haber observado su realidad y obtenido información previa, es el fin que debe guiar el camino a los autores de textos escritos propios y originales. Es conveniente seguir una estructura o secuencia lógica en la redacción del texto.

1.2. Componentes dinámicos en la comunicación del texto

No se puede hablar de un fenómeno lingüístico, el texto escrito en este caso, sin precisar el enfoque en el que se sitúa el mensaje. Sabemos que el hombre al hacer uso de la lengua se halla en un proceso de emisor y receptor y va cambiando constantemente el rol, dependiendo de la comunicación establecida. El lingüista se preocupa por el estudio de la comunicación establecida por la lengua:

“Estudia dos funciones comunicativas: la concepción del recorrido onomasiológico (de las intenciones de decir a las manifestaciones lingüísticas) y la interpretación del recorrido semasiológico (de los textos o mensajes complejos a las construcciones de sentido que permiten comprender).”[6]

Estas funciones serán las que aplicaremos en nuestros mensajes escritos. Es importante saber que las construcciones en la escritura suelen ser más complejas, pero a la vez deberán ser las más claras para su interpretación. En los estudios lingüísticos del fenómeno escrito se le llama enunciador al que escribe el mensaje e interpretante al destinatario y también tienen un recorrido en el circuito de la comunicación.

El enunciador realiza un recorrido que parte de una referencia (conocimientos, experiencias, ideas, sentimientos, etc.), para después ir conceptualizando la idea en su lengua natural, al tiempo que le otorga intención a la misma. Es con estos elementos con los que el enunciador se permite hacer realizaciones discursivas; es decir, el enunciador utilizará significados potenciales que contiene la lengua para que el discurso sea portador de significación, de alguna manera esta parte pertenece a la función onomasiológica.  El interpretante parte obviamente de un texto, va identificando los elementos discursivos a fin de ir construyendo supuestos de sentido que le ayuden a comprender el mensaje. Primeramente, hace una representación sobre el texto, lo conceptualiza y reflexiona de acuerdo a su realidad más cercana, este recorrido pertenece a la función semasiológica.

Los componentes y mecanismos lingüísticos del mensaje son los siguientes:

REFERENCIAL

Facultativo por cuanto lo conceptual puede por sí solo ser punto de partida del enunciador y de llegada para el interpretante.

CONCEPTUAL

Representación mental,

LENGUA

Como saber, competencia léxica y gramatical. Semiotiza signos y permite esquemas de identificación.

DISCURSO

Doble función de resultado observable tras la lienalización, y de base de partida del interpretante.

Fuente: Pottier, Bernard (1992). Semántica General. Madrid: Gredos.

Esquema de diálogo:

Así damos cuenta de que el texto depende de cierto número de condiciones, de un tiempo; del antes y el después de la comunicación desde lo referencial en la enunciación. El antes como la acumulación del saber que tiene el enunciador desde el momento de su nacimiento. El después como un conjunto de elementos con los que cuenta el enunciador para la organización del mensaje en su intencionalidad y su querer comunicar. Es importante pues para la ciencia de la lengua siempre tener bien definida la tematización y focalización, ya que son la expresión usual de la intención jerarquizante por parte del enunciador desde el nivel conceptual.

Ya veremos que la tipología de texto escrito que se pretende estructurar en este trabajo, depende básicamente del buen desarrollo del enunciador, de la función primordial de querer decir algo que venga de su propio pensamiento y que al construir su texto tenga un proceso en donde realmente se encuentre un contenido de calidad.

 

1.2.1. Principales características del texto

Un texto escrito no solamente se delimita en cuanto a las oraciones y los párrafos que lo componen. Sin embargo, es indispensable reconocer los elementos que lo activan para una buena aplicación:

·         El carácter comunicativo.

·         Estructura.

·         Función específica.

El texto, como la estructuración de nuestros pensamientos, conocimientos y de nuestra realidad, siempre requiere de comunicar en un plano social y contextual que dé sentido a lo dicho. Articula varios elementos morfosintácticos y elementos semánticos con el fin de que el mensaje vaya perfectamente organizado según estas disciplinas lingüísticas. Y finalmente recrea una situación o intención comunicativa, en donde el texto toma su propia personalidad en el sentido de lo que se quiere decir.

Pero la textualidad presenta dos factores de suma importancia: la cohesión y la coherencia.

Cohesión es una realización lingüística determinada por la relación entre los elementos del texto. Dicha relación se basa en el manejo de las reglas que rigen la ordenación e interdependencia sintáctica y semántica de los elementos textuales.[7]

Toda la morfosintaxis o estructura del texto superficial se basa en algunos mecanismos de cohesión como los son: signos de puntuación, preposiciones, conjunciones, pronombres, adjetivos, adverbios y los artículos indefinidos. Cada uno de estos elementos obviamente son analizados desde su sintaxis (función gramatical que cumplen en el texto por la relaciones contextuales que forman), como de su carga léxico-semántica (la significación que contienen en la construcción de texto y su intercalación con demás palabras).

Los mecanismos propiamente dichos son:

Conectores: copulativos, disyuntivos, adversativos, explicativos, causales y consecutivos.

Marcadores discursivos: son las enunciaciones que expresan puntos de vista, certezas, confirmaciones, afirmaciones, tematizaciones, explicaciones, ejemplificaciones, etc.

Correferencia: como la repetición de ciertos elementos de importancia a lo largo del texto.

Pronominalización: son las palabras que puedan sustituir a otras palabras o frases. Intercambio de unidades lingüísticas para construir un texto que no sea repetitivo en sus palabras.

Coherencia se refiere la organización interna del texto, es decir, se determina la intención y significación del mensaje. La organización de los pensamientos, la información y hasta la aplicación del conocimiento del texto. Lingüísticamente se habla de una lógica, una semántica y una pragmática del texto escrito.

La coherencia es la articulación de elementos globales e integrales, de aspectos explícitos e implícitos y la manifestación de linealidad semántica, pragmática y morfosintáctica de la estructura profunda del texto.[8]

Se habla de una progresión temática en donde todos los elementos se ligan de manera formal y lógica, en donde precisamente el enunciador tenga la capacidad de expresar un texto con un sentido objetivo y profundo para que el interpretante rápido pueda esquematizar el conocimiento recibido. Este fenómeno pragmático depende de la intención y la relación entre el emisor y el receptor en la situación comunicativa.

1.3. Dimensiones del texto

1.3.1 Dimensión estructural

Un párrafo debe poseer una idea central que organice otros aspectos que contemplen el contenido del tema a tratar. Para poder redactar un párrafo es necesario que se jerarquice la información, integrándola lógica y ordenadamente a través de enunciados que especifiquen una misma idea.

Un texto está integrado por un gran número de partes, cada una de ellas de mayor complejidad. Dependiendo del tamaño o de la extensión del texto de que trate, tendrá solo algunas de estas partes o la totalidad de ellas. Sin embargo, lo que necesitan los textos actualmente no solamente es una estructura correcta, sino una excelente forma de expresión, de estilo y un enriquecedor conocimiento que venga de la misma esencia del ser. Esta esencia integradora del conocimiento, de los raciocinios y del propio sentir del ser humano. Es decir, hacer textos que realmente distingan dimensiones de profundidad y de literalidad al mismo tiempo.

Debemos entender que estamos en una era que debe despertar y que contextualmente, de acuerdo a la tecnología, podemos hacer uso de la textualidad para compartirla en los diversos medios de comunicación. Pero este texto debería obedecer a una literatura que retrate conocimiento y situaciones de la vida diaria; que sea la palabra escrita el medio para convertir los fenómenos en situaciones emotivas, fantásticas, sociales, políticas u otros, en textos de calidad estética y propósitos bien definidos y beneficiarios para el emisor y receptor al mismo tiempo. En donde estos dos elementos converjan en el mismo pensamiento y esencia de su ser. Es decir, que los dos tengan una situación recíproca de pensar y hacer pensar.

Hagamos trascender el texto en espacio y en tiempo, que la trascendencia sea primeramente individual en donde nosotros comprendamos e interpretemos las dimensiones del contenido del texto.

1.4. Tipos de textos escritos y sus modos de comunicación

Los textos son mensajes, que han sido escritos por un autor que establece en su obra una determinada realidad que surge de forma independiente, pero se relaciona con el mundo de su creador, en cuanto que recurre a su cultura, su ambiente natural, su momento histórico, sus costumbres o filosofía que se traducen a través de un texto verosímil y coherente.

El contexto es lo que circunda a la creación lingüística, marca el tiempo, el esfuerzo, la manera, el propósito, la causa y la consecuencia de lo que se habla, podemos decir que es el elemento que actualiza y condiciona la obra, ya que hace posible el acercamiento al texto y la comprensión del mismo.

Los textos son:

Por su modo discursivo:

-       Narrativo.

-       Descriptivos.

-       Argumentativos.

-       Expositivos.

-       Prescriptivos.

-       Persuasivos.

 

Por el canal de comunicación:

                                   Gráfico o escrito

-       Visual

Icónico (imagen)

-       Auditivo (sonoro o escrito)

-       Mixtos

 

Por la intención comunicativa:

-       Científicos

-       Literarios

-       Periodísticos

-       De interacción

Fuente: Elaboración a partir de Zacula F.&Vital A.(2008)

 

1.4.1. Clasificación del texto por género

Por medio de las diversas intenciones comunicativas dan origen a distintos tipos de texto, los cuales pueden ser clasificados desde diferentes criterios. Los textos pueden ser narrativos o descriptivos, orales o escritos, científicos o literarios, etcétera. Según el dominio de una intención comunicativa, se clasifican en

Científicos: su propósito es comunicar todo conocimiento que sea objetivo, este tipo de textos se encuentran en el campo de las ciencias y su función lingüística es la referencia. En estos textos objetivos o concretos debemos aprender que no solo es la copia o toma de ideas de lo ya dicho. Los textos científicos tienen la capacidad de pensar y hacer pensar, de transmitir nuevos conocimientos en donde de nuevo se deje cierta persuasión para la continua investigación y desarrollo del conocimiento.

Literarios: la función poética y el lenguaje estético de este texto nos expresa siempre mensajes que provienen de los sentimientos y pensamientos más íntimos del emisor. Es un género textual que nos permite no solamente pensar o sentir, sino crear nuevas formas de escritura.

Periodísticos: la intención clara de informar, opinar y hasta advertir son las características de la función apelativa de la lengua de la que se vale el texto periodístico. El periodismo actualmente considerado como un género en donde las expresiones más amplias y profundas se pueden expresar. Importante su auge y su utilidad en la que los hombres podrán hacer un buen uso para la reactivación del verdadero pensamiento humano.

Interacción: con función básicamente apelativa; su objetivo principal es el de poder comunicarse con el interlocutor para realizar una serie de actos sociales, según la intención del emisor, consiste en convencer, persuadir o influir, disuadir, invitar, etc.

1.4.2. Por su modo discursivo

Cada uno de estos géneros en la lengua escrita se pueden manifestar de diversas formas, según la intención comunicativa que se pretenda al escribir y mandar una información. Son los procedimientos a los que recurre la expresión responsables de ordenar las categorías de la lengua en función de las finalidades discursivas del acto del habla. Cada uno de ellos se define por una función de base que expresa la finalidad comunicativa y un principio de organización que estructura el mundo referencial, dando lugar a lógicas de construcción de esos mundos ya puestas en escena de ellos.

Existen diferentes tipos de textos, de acuerdo con su contenido, forma y estilo:

Ø  Textos descriptivos

Ø  Narrativos

Ø  Expositivos

Ø  Argumentativos

Ø  Prescriptivos

Ø  Persuasivos

 

Texto Descriptivo

El texto descriptivo refiere las características o propiedades de un objeto, su estructura se organiza básicamente sobre las dimensiones del espacio que rodea el contenido. La descripción siempre supone entonces una forma de análisis, ya que implica la descomposición de su objeto en partes o elementos y la atribución de propiedades o cualidades.

 

Texto Narrativo

La narración es contar. Este modo tiene como función testimoniar una experiencia, poner en escena una sucesión de acciones que se influyen mutuamente y se transforman en un encadenamiento progresivo.

 

Uno de los estudios profundos para el análisis del discurso narrativo es del que habla Ferdinand de Saussure, que es retomado por los formalistas rusos y posteriormente por los estructuralistas, es el de sintagma y paradigma. El primero entendido como la horizontalidad de las secuencias narrativas relacionadas con el principio de causa efecto[9].

 

Texto Expositivo

Es la presentación de un tema cualquiera con el propósito de darlo a conocer y que lo comprendan otras personas. El tono de una exposición es objetivo, no emocional. El vocabulario es preciso y apropiado. Un texto expositivo contempla:

 

1.    Inicio el tema o idea a exponer.

2.    Desarrollo (Se ilustra la tesis mediante ejemplos, datos, argumentos, etc., se produce una explicación de la idea contenida en el inicio).

3.    Conclusión ( se resumen las ideas que se deducen de lo expuesto en el inicio y en el desarrollo de la exposición)

 

Texto Argumentativo

Con la argumentación se pretende defender una opinión y persuadir de ella a un receptor mediante pruebas y razonamientos, que están con diferentes disciplinas: la lógica (leyes del razonamiento humano), la dialéctica (procedimiento que se pone en juego para aprobar o refutar algo). Por lo tanto la tesis es la idea fundamental sobre la cual se reflexiona y se argumenta. El cuerpo argumentativo es la aportación de todo tipo de razones que permiten al autor convencer al destinatario.

 

Texto Prescriptivo

La finalidad de este texto es la de actuar sobre el comportamiento del interlocutor, esto quiere decir, que se pretende obtener respuestas (no verbales) del interlocutor. Algunos de los casos de estos textos se presentan en las recetas de cocina, recetas médicas, instructivos, manuales, guías, etc.

 

Texto Persuasivo

Los textos persuasivos son aquellos que están integrados por enunciados cuya intención es la de influir en las acciones del receptor (enunciatario) y convencerlo; para ello, el emisor (enunciador) utiliza razones y argumentos que adquieren fuerza y eficacia para lograr su objetivo o propósito.

 

2.    Estructura básica para un texto escrito original y propio

 

Recordando la crisis intelectual en la que el hombre se ve actualmente inmerso es en el plagio de trabajos académicos, periodísticos y literarios. Todo texto escrito que se copia literalmente de otro u otros autores se considera un delito, por el robo a la propiedad intelectual. Y este problema se debe quizá por muchas razones; el alcance de los textos que se puedan encontrar en las nuevas tecnologías, la pereza física y mental para elaborar trabajos propios y la poca ética que disminuye los valores del hombre y su conciencia.

 

¿En dónde ha quedado ese espíritu de la búsqueda de la verdad?, ¿Dónde está esa sed inmensa por construir nuevos conocimientos? La decadencia ha venido a más en los últimos tiempos, no solo el hombre ha dejado de lado su racionalidad; sino ha dejado de lado su propia lengua, su forma de expresar su esencia, su integridad como ser. Y a dónde fue nuestra propia existencia de la que habla Descartes, es el caso de que nuestra esencia se pierde ahora en la duda de nuestro superfluo existir…

 

¿Cómo hacer un trabajo académico que realmente sea propio y original? Creo que demostrar nuestra existencia radica básicamente en la propia inquietud y disponibilidad para expresar la trascendencia de nuestro ser, de utilizar nuestro lenguaje como la expresión natural del ser y compartir nuestras ideas para que estas acudan a la realidad no solamente como conocimiento, sino hasta el punto de la enunciación de una sabiduría pura.

 

Un trabajo académico siempre se basa en la búsqueda de la información y en la estructuración de cómo esta debe integrarse para formar un texto único e irrepetible. Este texto debe partir de la comprensión, el análisis y la síntesis de la información. Para esto hay que seguir una secuencia lógica o plan de estructura del texto. Considerando algunos elementos mínimos pero básicos para la creación de un texto que cree el interés por el tema y el mismo saber, son: la justificación, la introducción, las hipótesis, la argumentación y la conclusión.

 

Cabe destacar que estos elementos presentan un rasgo característico que es el de poder expresar nuestros verdaderos pensamientos, en donde los podemos procesar y estructurar de la mejor manera para que el trabajo tenga una validez propia y original.

 

2.1. La justificación

 

La justificación o fundamentación de un texto se refieren a los motivos fundamentales para realizar la investigación y el mismo escrito, así como saber la importancia que tiene el tema en sí. El escritor debe indicar la relevancia del tema o de los aspectos que sean del interés colectivo o personal que hay en él.

 

La justificación será mejor que se encuentre ya fundamentada, es decir, que se explique el conocimiento previo del tema, la bibliografía consultada y los conceptos con los que se trabajará y desarrollará el tema.

 

2.2 La hipótesis o planteamiento del problema

 

Una herramienta fundamental para el desarrollo del trabajo, ya que orienta siempre el proceso para llegar a conclusiones concretas.

 

2.2.1 Función de las hipótesis

Una hipótesis tiene como propósito encausar el trabajo a un efecto específico en base del procedimiento de este. Esto quiere decir que a partir de la base de información se analizan las relaciones teóricas, derivar objetivos, etc. La función es desarrollar y demostrar el enlace de la teoría con la observación.

La hipótesis no es más que búsqueda del conocimiento y la observación de las variables que nos permiten diseñar; objetivos, diseños y procesos para la investigación o técnicas para la misma.

2.2.2 Formulación y clasificación de hipótesis

Las hipótesis se plantean a partir de una observación de la realidad, y que esa realidad se haga posible y existente a partir de una explicación teórica.

Hipótesis general: es la que solamente intenta ampliar el conocimiento de una realidad.

Hipótesis específica: se enfoca en concretizar el conocimiento y hacer más explícita nuestra realidad.

Hipótesis estadística: es cuando se requiere someter al conocimiento a procesos de pruebas y operaciones reales.

2.3 Resumen y síntesis

El resumen como una reducción de textos nos ayuda a poder encontrar las ideas generales o principales de la información que se investiga, sin embargo, la síntesis es una de las herramientas fundamentales para la redacción de nuestro texto, pues su funcionalidad llega a convertirse en un modo discursivo. Entendemos a la síntesis como la expresión de un tema, pero no solo con las ideas principales o secundarias de este, sino con la adhesión de nuestros conocimientos previos acerca del tema, nuestras opiniones y raciocinios personales. Así pues, la síntesis es resumir varios textos del mismo tema o de otros temas que estén relacionados.

La síntesis es la técnica de reducción textual que permite reunir los elementos esenciales de más de un texto para obtener un resumen coherente. No se trata de producir un resumen diferente de cada texto, sino un solo resumen que sintetice y relacione los textos de partida. Y aunque en esta técnica discursiva se exige una habilidad de relación de textos, demostrar tus capacidades en el conocimiento y consulta de varias fuentes, resulta solamente la reproducción de ideas fundamentales de los textos o autores, nunca se construyen conceptos propios.

2.4 Introducción

La introducción es una redacción que permite conocer los aspectos generales que componen un trabajo, por medio de este elemento del texto podemos realizar planteamientos claros y ordenados acerca de las principales ideas que se pretendan desarrollar a lo largo del escrito.

Podemos edificar una introducción hablando del tema a tratar, definir algunos conceptos básicos, dar características generales que se presentan, las causas por las que se realiza el trabajo, dar a conocer los objetivos que se pretenden, explicar el método que se seguirá en la investigación o exposición del trabajo. A todo esto podemos resumir que la introducción es la presentación de la teoría, las técnicas o instrumentos de los que se vale el trabajo para su expresión y comprensión.

2.5. Conclusión

Definitivamente un apartado de los más importantes es la conclusión, pues en este se expresa realmente un nuevo conocimiento. Todos conocemos que la conclusión es la proposición final de dos premisas o argumentaciones.

Concluir es construir entidades portadores de verdad, es el producto lógico de nuestro pensamiento y se expresa mediante el lenguaje, y es en la lengua en la que la conclusión debe tomar una forma consecuente. Podemos identificar diversas formas para la conclusión, esto depende del tipo de argumento que se haya desarrollado en el trabajo.

2.6. La argumentación

En texto creación en donde se pretende que la expresión sea original y de un nivel intelectual, será básico y fundamental desarrollarlo por medio de argumentos. Aclaremos que los argumentos no son solamente dar razones o pruebas para una posible conclusión, no será la afirmación de prejuicios de toda la información adquirida previamente. Un argumento debe ser un apoyo o estructura de una nueva idea o pensamiento, se pretende fundar un argumento en su esencia de verdad en los enunciados o proposiciones.

2.6.1.   ¿Por qué argumentar?

La intención es que en base a los argumentos y las conclusiones el lector pueda formarse sus propias opiniones y pensamientos, es decir, no solamente tendremos un emisor que exteriorice sus pensamientos nuevos, sino que el receptor también realice operaciones cognitivas al momento de leer el texto. La indagación, la explicación y la defensa serán algunos modos del discurso que se presente en la escritura argumentativa.

En el discurso argumentativo, además de afirmar o negar algo, "damos las razones que nos llevan a poder mantener tal declaración. Un elemento fundamental del discurso argumentativo es el argumento. Una persona proporciona un razonamiento cuando apoya cierta afirmación (o cierta negación) que hace en determinados ‘datos' o ‘puntos de partida'. Estos se pueden formular (es el caso más sencillo) en oraciones del discurso informativo, también llamadas enunciados, oraciones que pueden ser verdaderas o falsas. Los enunciados de partida son precisamente los que llamamos premisas del razonamiento o argumento, y el enunciado que se pretende apoyar con las premisas es lo que denominamos conclusión".[10]

2.6.2. Elementos de la argumentación

La argumentación tiene una cara de cognición, cuando se ejerce un pensamiento justo, analítico y sintético, solamente así es como se puede examinar un problema, se reflexiona, explica o demuestra. Y la lengua forma parte de la expresión del argumento y deja siempre una huella en el discurso.

Los elementos que especifican un argumento son:

        La cognición.

        Lo lingüístico.

        Lo social.

        La interacción cooperativa.

        La interacción polémica.

2.6.3. Tipos de argumentación

Los argumentos cortos son las premisas de razón concretas en las que para fundamentar necesitamos seguir el orden siguiente:

        Ordenar ideas de manera natural.

        Crear premisas de orden fiable y verdadero.

        Que sean breves y concisas.

        Apoyarnos de un lenguaje racional.

        Definir los términos con significados concretos para evitar las ambigüedades y falacias.

Pero hay varios tipos de argumentos como los que se realizan por medio de la ejemplificación, los que son a base de analogías, los de autoridad, los causativos y los deductivos. Cada uno de ellos elige un modo en el discurso y  este se decidirá por parte del emisor, según le convenga en su texto.

Para escribir un texto original apoyado en argumentos, es recomendable seguir el esquema de organización que se tenga de la información. Primeramente la formulación de una breve introducción que contenga argumentos que vayan al grano del asunto o tema a tratar. En el desarrollo deberán exponerse de uno en uno los argumentos de manera ordenada y espaciada para que el emisor no pierda la secuencia y entendimiento de los aspectos importantes. Todos los argumentos deben de ser claros tanto para el emisor, como para el receptor. Los argumentos por ultimo deben estar centrados en la verdad única se intentan pretender algo más de la propia realidad.

3.    El texto y su comunicación literaria

“Si el lenguaje es poesía y cada palabra esconde una carga metafórica dispuesto a estallar apenas se toca el resorte secreto, pero la fuerza creadora de la palabra reside en el hombre que la pronuncia.”[11]

Lo que nos remite a que solamente la poesía tiene una relación directa con el lenguaje se nos ha presentado a lo largo del tiempo, sin embargo, la idea de que la lengua en el texto escrito sea en prosa, no impide que la secuencia no permita expresar los pensamientos de manera estética. Así es como volvemos a exponer la propuesta fundamental de este escrito, el obligar a que nuestro ser se exprese como la misma psiquis de la que habla Octavio paz, en donde esta se presenta como una totalidad indivisible, como una manifestación total de nuestro pensar y nuestro sentir artístico.

Creamos pues en el contenido ontológico, consiste en reconocer una substancia poética, absoluta y objetiva, presente en el mundo. El contenido tomará ese fundamento esencial del texto escrito expresando lo bello, lo sublime, lo hermoso, lo siniestro de toda realidad que nos atañe. Todo el contenido poético nos permite la creación original y propia de los escritos, mientras haya realidad existirá la poesía, ya lo mencionaba Bécquer.

Comunicación literaria y escritura

Entendamos que el escritor en la lengua hace uso de palabras que no son solamente de uso individual, sino que es la lengua de dominio público. Es decir, que la misma lengua es entendible por su carácter de convencional y en ámbito del estilo es donde el escritor debe ejercer ese lenguaje poético y artístico de su interior. Es así como la lengua, las palabras se convierten en la posesión del que habla y del que oye. La relación entre la poesía y la escritura será el uso de la lengua, de esas voces vivas y en uso de la comunidad de hablantes.

El escrito en prosa siempre ha perseguido la claridad y precisión en el discurso, ha seguido las tendencias propias del lenguaje humano, pero en la intención del conocimiento, de la crítica o el análisis que se pretende, se encuentra presente la poesía, que inherentemente se encuentra en el ser queriendo salir en todo momento. La separación entre el verso y la prosa ha sido delimitada por reglas de organización científica o técnica, pero la realidad es que las dos se sitúan en un punto de partida con similares posibilidades.

Escribir con un contenido intelectual en un sentido estético es posible, la lengua en su amplitud y profundidad de términos permite manejar los discursos con intenciones e ideas objetivas. Es hora de que el ser juegue con la lengua para rescatar su propia existencia, su razón de ser en esta vida en donde el ser pensante siempre triunfará y sobresaldrá de los demás.


Referencias

[1] Benveniste, E.(2007). Problemas de lingüística general. México: Siglo Veintiuno.

[2] Benveniste, E. (2007) Siglo Veintiuno Editores. Problemas de lingüística general I. México: Siglo Veintiuno Editores

[3]Benveniste, E. (2007). Problemas de lingüística general II. México: Siglo Veintiuno Editores

[4] Fonseca Yerena M.S. (2005) Comunicación oral: Práctica y fundamentos estratégicos. Pearson:México. Recuperado  13 de julio del 2011

http://books.google.com.mx/books?id=Xp2R2xDrT0EC&pg=PA5&dq=ques+la+comunicaci%C3%B3n+oral&hl=es&ei=6h4eTreLMtLYiAKSw42bCQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CDEQ6AEwAA#v=onepage&q&f=false

[5] Zacaula, Frida & Rojas, Elizabeth & Vital Alberto. (2008) Lectura y redacción de textos. México: Santillana.

[6] Pottier, Bernard (1992). Semántica General. Madrid: Gredos.

[7] Frías Navarro, Matilde (2008) Procesos creativos para la construcción de textos. Colombia: Cooperativa Editorial Magisterio. Recuperado el 5 de agosto del 2009. http://books.google.com.mx/books?id=7XeDJFEWU4YC&pg=PA36&dq=principales+caracter%C3%ADsticas+del+texto+escrito&hl=es&ei=KkpJTtnnHMevsALov_2RCA&sa=X&oi=book_result&ct=book-thumbnail&resnum=4&ved=0CEAQ6wEwAw#v=onepage&q&f=false

[8] Frías Navarro, Matilde (2008) Procesos creativos para la construcción de textos. Colombia: Cooperativa Editorial Magisterio. Recuperado el 5 de agosto del 2009. http://books.google.com.mx/books?id=7XeDJFEWU4YC&pg=PA36&dq=principales+caracter%C3%ADsticas+del+texto+escrito&hl=es&ei=KkpJTtnnHMevsALov_2RCA&sa=X&oi=book_result&ct=book-thumbnail&resnum=4&ved=0CEAQ6wEwAw#v=onepage&q&f=false

[9] Pagnini, Marcello.(1982). Estructura literaria y método crítico. Madrid: Ediciones Cátedra.

[10] Pizarro, Fina.1992 Aprender a razonar. España: Ed. Alambra

[11]   Paz, Octavio. (2008) El arco y la lira. México: FCE.